5 bodegas argentinas para casarte en la viña


Las celebraciones al aire libre se convirtieron en la excusa ideal para dar el sí con los pies en el viñedo.

El enoturismo y la pasión por el vino, en los últimos tiempos llegaron a convertir a los casamientos en las bodegas en una de las más vanguardistas tendencias en celebraciones de bodas. Ya que no solo dan la posibilidad de ofrecer una fiesta totalmente distinta, sino que además los agasajados se garantizan tener las mejores postales enmarcadas en paisajes de ensueño.

1. Bodega Renacer

"En Bodega Renacer contamos con un escenario soñado para organizar bodas y el equipo diseña experiencias inolvidables a medida que van de celebraciones íntimas para 35 personas hasta grandes fiestas para 400 personas" cuenta María Marta Guisasola gerente de marketing de la bodega situada en Luján de Cuyo (Mendoza) quien agrega que el gran diferencial de Renacer es, "además del servicio llave en mano, la arquitectura, el paisajismo y los jardines, ya que casarse en la bodega es como casarse en la toscana italiana". Semejante afirmación tiene distintos avales ya que esta bodega fue galardonada con la mención Oro en la categoría Pequeñas Bodegas de los premios Best of Mendoza's Wine Tourism 2016, ganadora del Oro en los Best of Wine Tourism 2017 en la categoría Experiencias Innovadoras y recientemente premiada con medalla de plata por su restaurante según los Best of Mendoza's Wine Tourism 2021.


2. Bodega Agrestis

En General Roca, en el Alto Valle de Río Negro, hay una bodega que tiene una explanada verde enorme junto a la viña que Florencia Ghirardelli, directora de eventos y turismo enológico de Bodega Agrestis, no podía dejar pasar para organziar fiestas, su propio casamiento y, claro, casamientos para toda la ciudad. "Hace 20 años atrás cuando empezaron las visitas lo primero que fuimos sumando a pedido de la gente fueron las fiestas de cumpleaños. Y después en un viaje a Italia que hice para conocer bodegas encontré una pareja de novios en la viña y ahí me contaron que se estaba celebrando un casamiento. Apenas volví lo propuse a la familia y como a ellos les importaba solo que se conozcan los espumantes de la bodega les vendí ese concepto ya que era la excusa ideal para que estén nuestros espumantes en los casamientos" recuerda Ghirardelli quien detalla orgullosa que al año suelen tener un mínimo de doce casamientos aprovechando "el boom del consumo de espumantes durante todo el año y su desestacionalización para que solo sean disfrutados en las fiestas de fin de año".


Con tantas celebraciones en su haber, recordar "la" anécdota le resultó un tanto complejo pero entre risas, hace memoria y llega hasta el día de su propio casamiento en el que todos los récords fueron batidos (con 240 invitados se tomaron 240 botellas de espumante, más vinos y tragos...) y al final de la fiesta había desaparecido un amigo. "Ya no quedaba nadie en la bodega y Agustín no aparecía, supusimos que se había ido solo hasta el hotel. Pero al otro día temprano, como me casé en pleno verano y vendimia, cuando llegaron los cosechadores avisaron que entre las filas del viñedo había alguien durmiendo y ahí estaba Agustín, el amigo que faltaba" recuerda risueña Ghirardelli quien agrega que su diferencial como organizadores de casamientos es resolver absolutamente todos los detalles de una fiesta y "obviamente tener a disposición los vinos y espumantes de la bodega durante toda la fiesta sin ningún tipo de límite".

3. Bodega Familia Schroeder

También en la Patagonia, en la vecina provincia de San Patricio del Chañar, Neuquén, Lucía Irazusta, responsable de marketing de Bodega Familia Schroeder, cuenta que "la idea del fundador Herman Schroeder desde que se comenzó a construir la bodega fue acompañar a los comensales en los momentos más importantes de su vida y que puedan disfrutar de las maravillosas vistas que ofrece el restaurante hacia el viñedo". Así que siguiendo esa premisa la organización de casamientos era una celebración obligatoria para ellos, quienes aprovechando la versatilidad del lugar ofrecen distintas opciones para diversos tipos de novios.



"Cada detalle se amolda a las ideas que tengan para que el día de su boda resulte como lo habían soñado" resume Irazusta quien subraya que uno de los diferenciales del lugar es sin lugar a dudas la combinación de sus vinos y la gastronomía de Saurus, el restaurante de la bodega a cargo del chef Ezequiel González, especialista en gastronomía regional. Además "del paisaje y las increíbles vistas que nos brinda la finca tanto durante el día como al atardecer, que sin lugar a dudas aseguran un momento inolvidable". Curiosamente la bodega no es solo centro de las celebraciones de los matrimonios sino también de las propuestas de casamiento, muchas de ellas sorpresa, en complicidad con el equipo de la bodega para que ese momento sea realmente mágico. "Siempre recordamos con mucho cariño una pareja que se comprometió en la sala rosa de los vientos, donde están las barricas de la bodega y cada año para su aniversario de bodas regresan a la bodega para celebrarlo junto a nosotros" cuenta emocionada la responsable de marketing.


4. Bodega Andeluna

Si hay una sensación que uno siente al llegar al Valle de Uco, en Mendoza, es que puede tocar con sus propias manos la mismísima Cordillera de los Andes. Y claro que aprovechando esa singular ubicación en Bodega Andeluna las celebraciones de casamientos ya son un verdadero clásico de clásicos.



Con una idea centrada al 100% en la experiencia de cada pareja para que "disfrute los viñedos abrazados por la montaña junto a los vinos y los fuegos, propuesta clave en el desarrollo de la oferta gastronómica, así como los insumos típicos de la región que se ponen en valor con cada creación de los menús" cuenta Mariana Cerutti, responsable de hospitality de la bodega, quien recuerda la ceremonia del nudo de Dios en la celebración del matrimonio de una pareja extranjera: "Es una de las anécdotas más lindas que vivimos en Andeluna que consiste en una especie de rito religioso que se hace cuando la pareja por algún motivo no puede casarse en la iglesia. La novia hace una trenza con tres hilos y la convierte en una sola. Cada hilo representa a uno de los protagonistas del ritual: el color blanco a la novia, el violeta al novio y el dorado a Dios. De alguna forma ese rito es para simbolizar que la unión matrimonial no se romperá".


5. Susana Balbo Wines


Y claro que además de la presencia de la montaña y la viña, la ubicación de una bodega puede definir la elección de una pareja para celebrar su casamiento. "Comenzamos con los eventos de la familia, como por ejemplo mi casamiento en el año 2014, y luego de forma espontánea varias personas que fueron conociendo la bodega a través del restaurante -entre ellas muchas wedding planners- y les interesó la vista y sobre todo la ubicación -a solo 30 minutos del centro de Mendoza-, además de la amplitud del jardín que tenemos" comienza Ana Lovaglio, gerente de marketing de Susana Balbo Wines, situada en Agrelo, en el corazón de la primera zona de Mendoza quien añade que en muchas celebraciones les gusta poder además conocer los secretos de la bodega y hasta sumar actividades vínicas como el "blending art".


Casarse en la viña ya no es decisión solamente de sibaritas del vino, sino de parejas que quieren vivir una experiencia totalmente distinta en un día lleno de felicidad y, al mismo tiempo, llevarse una postal no solo de un paisaje inigualable sino de sabores y vinos soñados como souvenir de su gran celebración.



Nota: Mariana Gil Juncal

Medio: Vinetur