Vinos orgánicos: un segmento que se renueva para vencer los prejuicios.

Diario Los Andes reconocido en Mendoza, publicó una nota referida a diversas bodegas sobre vinos orgánicos en donde Renacer fue nombrada con su nueva línea Punto Final Orgánico junto a otras como Trivento y Argento.



Cada día son más bodegas las que suman a sus portfolios este tipo de productos. Una categoría que crece entre el compromiso con la sustentabilidad y la apuesta por una calidad que los respalde.


El consumo de vinos orgánicos dejó hace rato de ser una moda. Eso se ve reflejado en Argentina en el creciente número de bodegas que han decidido apostar por nuevos lanzamientos en el segmento, todas con proyecciones de crecimiento en volumen y variedad para los próximos años.


Por caso, en solo el último trimestre encontramos novedades por parte de Trivento, Renacer, Grupo Avinea y entre los espumosos con Cruzat. Más allá de eso, todavía siguen luchando contra el prejuicio que generan viejas creencias que se ven derrotadas automáticamente por el respaldo de la calidad.


El primero de muchos


El más reciente estreno en el mercado de los vinos orgánicos es el Trivento Malbec Organic Wine. “Hace más de siete años venimos trabajando muy fuerte en el tema de la sustentabilidad y en 2021 certificamos como empresa “B”. Entonces decidimos coronar todo este trabajo con nuestro primer vino certificado orgánico”, dijo Maximiliano Ortiz, enólogo de Trivento.


La bodega de capitales chilenos que se consolidó en 2021 en una de las más exportadoras decidió incursionar en el mercado con un vino elaborado con uvas provenientes del Valle de Uco que, por el momento, son compradas a otra finca, pero que en 2023 ya se elaborará a partir de un viñedo propio de 5,7 hectáreas que logrará la certificación orgánica. Esta primera añada ha sido de 30.000 litros y ya está toda despachada a diferentes mercados. En tanto, para este 2022 se ha proyectado una producción de 60.000 litros.Otro de los motivos que llevaron a la bodega maipucina a empezar a elaborar vinos orgánicos fue el aumento de la demanda de este tipo de productos: “Notamos, sobre todo desde la pandemia, un segmento de consumidores de productos orgánicos que es muy fuerte y queríamos formar parte de él. Hicimos los estudios de mercado correspondientes y creemos que no se trata de una moda, sino que va a seguir creciendo”, explicó el enólogo.


Los pasos siguientes para Trivento son incorporar nuevos mercados para este producto y si en el futuro funciona, ampliar la línea, pero eso ya es en vista a largo plazo. “Nuestro objetivo es captar nuevos consumidores, que conozcan nuestro vino orgánico y de ahí poder crecer en volumen”, manifestó Ortíz.


Rompiendo con los prejuicios


Otra de las que debutó en el mundo de los orgánicos en los últimos meses es Bodega Renacer, que pese a llevar ya un tiempo con prácticas sustentables, recién ahora salió al mercado con una versión orgánica de su conocida línea Punto Final. Se trata de cuatro vinos: Malbec, Cabernet Sauvignon y Malbec Rosé en el rango varietal; y Cabernet Franc en la línea reserva. Todos elaborados a partir de uvas certificadas como orgánicas de la finca de Renacer en Perdriel.


“Nuestra filosofía es hacer vinos de origen, no tomamos un modelo ni buscamos parecernos a otros productores. Este concepto se refleja mucho más en la línea orgánica. Nuestra finca llega directo a la botella”, sostuvo Fernando Sota, enólogo de Bodega Renacer.


En cuanto al estilo, para diferenciarlos de Punto Final tradicional, desde la bodega eligieron un punto de cosecha más temprano para resaltar el plano de la fruta fresca. “Es un vino un poco más crocante y nos da la sensación de verde que se relaciona con lo orgánico”, describió.

¿Por qué todavía existe un prejuicio hacia los vinos orgánicos? Para Fernando Sota esto se debe a hechos del pasado que todavía están presentes en algunos consumidores. “Hace mucho tiempo la marca orgánica fue destruida por poco y era asociada a productos de mala calidad”, apuntó el enólogo. Asimismo, reconoció que el precio también juega un papel preponderante, ya que el valor agregado de la producción orgánica encarece el precio final, aunque no hay una influencia en la calidad.


El compromiso del liderazgo


Si hablamos de vinos orgánicos, el productor más importante del país no puede quedar afuera. Hablamos de Grupo Avinea, compuesto por Argento, Otronia, Cruz de Piedra, Pacheco Pereda y Cuesta de Madero, renovó su oferta en el mercado argentino con dos recientes lanzamientos correspondientes a las primeras dos bodegas.


Desde finales de 2021 presentó Argento Estate Bottled organic Malbec y Pinot Grigio; Argento Estate Reserve organic Malbec y Cabernet Franc; Argento Estate Collection organic Malbec y Malbec/Cab Franc; y por Otronia 45 Rugientes un Merlot único del extremo sur de la Patagonia.

Juan Pablo Murgia, gerente de Enología de Grupo Avinea, “es un orgullo y una responsabilidad ser punta de lanza de los vinos orgánicos de Argentina y embajadores del vino orgánico en los mercados internacionales”. En este sentido, agregó: “Manejar nuestros viñedos sosteniendo un equilibrio con el sistema agroecológico es algo muy importante desde el punto de vista de la conservación, el cuidado del medio ambiente y la sustentabilidad de nuestros viñedos”.


Con más de 10 años de experiencia en el segmento, desde Avinea han notado el crecimiento en la demanda de este tipo de productos, por lo que constantemente siguen renovando la oferta. “En Argento vamos a presentar dos grandes vinos de alta gama provenientes del viñedo de Monasterio en Gualtallary. Un Single Vineyard Malbec y un Single Block Malbec. Dos vinos de una gran personalidad, fieles expresiones de este gran terroir argentino. En Otronia, presentaremos el 45 Rugientes Rosé de Pinot Noir. Un Rosado que muestra la esencia del viñedo Otronia”, completó.


Los espumosos también juegan


Desde que nació hace más de 15 años, Cruzat asumió un compromiso con el ambiente y la sustentabilidad en todas sus formas. Así, la bodega dedicada a vinos espumosos lanzó al mercado mercado su primer orgánico, un Nature de 100% Chardonnay elaborado bajo el método tradicional o Champenoise con uvas procedentes de los viñedos orgánicos certificados de la familia Blanco, ubicados en la región de Luján de Cuyo, que tuvo una segunda fermentación en botella durante seis meses.


“Así como sucede en el resto del mundo, la búsqueda de productos orgánicos es una tendencia que, afortunadamente, pisa cada vez más fuerte en Argentina. Cada vez hay más consciencia con lo que comemos y tomamos, así como un respeto por el medioambiente. Para nosotros, la certificación orgánica es una herramienta que nos permite ofrecer transparencia y mostrar nuestro permanente compromiso con el terroir. Es decirle al consumidor que nuestro producto pasó un importante protocolo de producción y controles que confirman que nuestro espumoso es 100% orgánico. Que cada proceso de elaboración está certificado y cumple con los requerimientos internacionales para llevar el sello en su etiqueta”, manifestó Andrés Heiremans, gerente general de Bodega Cruzat.


El crecimiento en el segmento se ve reflejado en los números. En la primera cosecha del Cruzat Orgánico se elaboraron sólo 5.000 botellas y se agotó en menos de dos meses, por lo que para el 2022 la idea es llegar a 15.00o botellas de vinos orgánicos.


“Eso demuestra que, lejos de haber sentimientos negativos hacia un producto orgánico, hay cada día más consumidores que comprenden la importancia de este tipo de elaboración. Actualmente son muchos consumidores los que entienden que todo producto orgánico genera un impacto positivo en el suelo, en el agua, en la biodiversidad, y también en lo que ingerimos. Creemos que es una responsabilidad de todos dejarle a nuestros hijos un mundo mejor y enseñarles el compromiso del cuidado por el medio ambiente y una alimentación saludable”, concluyó Heiremans.



Medio: Diario Los Andes - Guarda 14.

Periodista: Sol Devia